Entrevista a Javier Iglesias

ENTREVISTA

Javier Iglesias

Dragon Ball como fenómeno cultural, memoria generacional y legado creativo

“Hablar de Dragon Ball hoy no es únicamente hablar de una obra de ficción, sino de un fenómeno cultural que ha acompañado a varias generaciones, ha atravesado fronteras y ha terminado formando parte de la memoria colectiva. Entender Dragon Ball implica ir más allá del manga y el anime: implica contexto, tiempo, impacto y una mirada crítica.”

En ese terreno se mueve Javier Iglesias. Periodista de formación, su trayectoria profesional está ligada al análisis, la investigación y la narrativa; herramientas que ha trasladado a una de sus pasiones personales: Dragon Ball. No desde la nostalgia fácil, sino desde la voluntad de comprender por qué esta obra sigue viva, qué la hizo especial en su llegada a España y cómo ha ido transformándose con el paso de los años.

Su relación con Dragon Ball nace en la infancia: las primeras emisiones televisivas, el descubrimiento del merchandising, los kioscos, los VHS y esa sensación compartida por muchos de no recordar un “primer capítulo” concreto, porque Dragon Ball siempre estuvo ahí. Con el tiempo, esa experiencia como espectador se convirtió en observación, y la observación en investigación.

Javier Iglesias

Javier Iglesias en la presentación del libro en Salamanca / Manu Laya

Fruto de ese proceso surgen sus libros. ¡Aparece Dragón! aborda Dragon Ball desde la curiosidad, la anécdota y el factor humano: historias reales, detalles poco conocidos y episodios que explican cómo una serie japonesa terminó marcando vidas muy lejos de Japón. Más tarde llegaría ¡Luz, fuego… y acción!, una obra centrada en las películas de Dragon Ball, donde Iglesias analiza el contexto creativo, las decisiones de producción, el diseño de personajes y el papel que estas películas han tenido en la construcción emocional del universo Dragon Ball, reivindicándolas como algo más que simple material complementario.

Portada ¡Aparece Dragón!
Portada ¡Luz, fuego… y acción!

Lejos de debates estériles sobre qué es o no es canon, Javier Iglesias defiende una idea clara: lo importante no es solo lo que pertenece oficialmente a la historia, sino aquello que ha dejado huella en el espectador. Personajes, escenas y relatos que, en apenas cuarenta minutos, han sido capaces de quedarse para siempre en la memoria colectiva.

Hoy, cuando Dragon Ball se encuentra en un momento de transición tras la pérdida de Akira Toriyama y con el futuro del manga y el anime en pausa, su mirada resulta especialmente valiosa. No como la de un simple aficionado, sino como la de alguien que entiende Dragon Ball como legado cultural, como industria y como experiencia compartida.

Desde ese lugar comienza esta conversación.

ENTREVISTA

ENTREVISTA A JAVIER IGLESIAS

Maquetación editorial ASESCODB

El primer vínculo con Dragon Ball

1.- ¿Recuerdas el instante concreto en el que Dragon Ball dejó de ser solo entretenimiento y pasó a formar parte de tu identidad como lector y espectador?

La realidad es que no, no lo recuerdo. Si echo la vista atrás, la verdad es que no hay momentos de mi vida en los que no recuerde tener Dragon Ball ‘a mi lado’ ya sea de una forma o de otra: viendo el anime, leyendo un manga, dibujando, coleccionando cromos o escribiendo un libro. Es cierto que con el paso de los años mi concepción sobre esta obra de arte ha ido evolucionando y aprendes a verlo con otros ojos. Quizá, al principio lo miras desde el punto de vista en el que un niño disfruta viendo estas aventuras increíbles y ya con la madurez te fijas en algunas cosas más allá, como los valores que transmiten los personajes o el contexto en el que se hizo cada cosa de la franquicia.

2.- ¿Hubo algún momento en el que sentiste que Dragon Ball te acompañaba en una etapa personal concreta, más allá de la infancia?

En mi infancia me acompañaba cada día en muchísimas situaciones, pero si te soy sincero estoy convencido de que este es el momento de mi vida en el que más me acompaña. Todo ha cambiado. Antes, por ejemplo, tu podías ver un episodio del anime cuando lo pasaban por la tele, en cambio ahora, puedes hacerlo cuando tu quieras gracias a los contenidos bajo demanda. Y así con todo: merchandising, información accesible, videojuegos… Ahora puedo adaptar esa compañía de manera personalizada. El hecho de haber podido escribir estos dos libros también me ha cambiado en el sentido de hacer que Dragon Ball me acompañe en el día a día de una manera más interna y en el que siento que yo también acompaño a todas aquellas personas que leen sus páginas y descubren cosas nuevas. La verdad es que sentirme acompañado por Dragon Ball me da muchísima fuerza en el día a día.

3.- ¿Qué personaje entendiste de forma distinta cuando creciste y por qué?

Vegeta siempre ha sido mi personaje favorito. Al principio lo era por su diseño estético, me encanta. Su transformación a Super Saiyan siempre me ha fascinado. Pero con el paso de los años se ha mantenido como mi preferido por algo más allá de eso. Y es que su evolución como personaje ha sido increíble y te hace reflexionar sobre lo que podemos cambiar las personas. Vegeta es un personaje que aterrizó como un villano engreído y prepotente que quería destruir la Tierra y gracias al amor y la amistad ha conseguido cambiar radicalmente priorizando a su familia por encima de todo. Creo que muchas veces no se ha hecho justicia con él. Toriyama nunca le regaló una gran victoria.

Mirada adulta sobre una obra generacional

4.- ¿Qué lectura de Dragon Ball crees que solo se puede hacer desde la adultez?

Como hablábamos antes, piensa que Dragon Ball tiene ya más de 40 años y está al alcance de todo el mundo: niños, adultos, ricos, pobres, orientales, occidentales… Cada uno puede hacer la lectura que le llene y ese quizá es uno de los grandes éxitos. Quizá los más pequeños se queden con las peleas, los adolescentes con las transformaciones y los adultos con los valores que se transmiten y que en otros momentos de la vida puedas pasar por alto.

5.-¿Qué mensaje de la serie crees que hoy se malinterpreta o se simplifica demasiado?

Realmente pienso que quien malinterpreta o simplifica es porque no tiene un conocimiento real de lo que es y lo que significa Dragon Ball. Es por ello que tampoco hago mucho caso de la gente que critica, cada uno es libre de ver, leer y opinar de lo que le dé la gana.

6.- Si Dragon Ball se publicara por primera vez hoy, ¿qué aspecto crees que sorprendería más al público actual?

Si Dragon Ball se publicara hoy quizá tendría algunos problemas, esa es la realidad. En estos más de 40 años desde su lanzamiento hemos evolucionado mucho como sociedad y hay cosas, sobre todo de los inicios que a lo mejor no tienen cabida en los valores que hemos llegado a alcanzar. Me refiero, sobre todo, a momentos que protagonizan Bulma y Roshi y no tanto a escenas de violencia que se han ido moderando con el paso del tiempo. Por eso lo importante es ponerlo todo en el contexto correspondiente: la etapa y el lugar en el que Toriyama dibujó y publicó por primera vez. Eso servirá para entender muchas cosas, como hemos cambiado, el humor en otras culturas y porque Dragon Ball sigue siendo un éxito: ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas generaciones.

El proceso de escribir ¡Aparece Dragón!

7.- ¿En qué momento del proceso de escritura supiste que el libro tenía una personalidad propia y no iba a ser solo una recopilación de datos?

Me alegra que digas que el libro tiene “personalidad propia” porque realmente ese era uno de los objetivos: el de escribir un libro en el que hubiese más de 100 pequeñas historias que pueden leerse de forma independiente, pero que a su vez sea concebido como un todo que pueda aportar un ‘valor añadido’ a los fans de Dragon Ball que en el momento de su lectura quieren saber o descubrir algo diferente a lo que se pueden encontrar si leen un capítulo del manga o visionan un episodio del anime.

8.- ¿Qué tipo de curiosidad te exigió más trabajo intelectual que documentación pura?

Como dices, los capítulos de “Aparece Dragón” se apoyan en alguna curiosidad. Lo primero, para decidir si podían formar parte del libro, era ver si realmente tenían una base sólida por detrás. No quería que pudiesen ser insignificantes ni que al lector le pudiera quedar la sensación de que ese capítulo del libro era “una tontería”. En todo eso hay un periodo de documentación importante para contrastar todo, ya que al final en una materia tan popular como es Dragon Ball hay muchas leyendas urbanas y cosas sacadas de contexto. Una vez atado eso era el momento de darle forma. No tiene ningún valor el dato o la curiosidad si no sabes contarlo de una manera atractiva. Y ahí es donde entra en juego mi experiencia profesional. Yo he estudiado Comunicación Audiovisual y toda mi vida me he dedicado al periodismo online, que te exige saber ‘envolver’ los contenidos para hacerlos más atractivos para llegar al lector. Con un titular llamativo y una narrativa original las curiosidades podían impactar. Ese era el objetivo.

9.- ¿Hubo alguna curiosidad que te obligara a replantearte una idea que dabas por sentada sobre la obra de Toriyama?

La verdad es que no recuerdo así ninguna como tal. Pero si es cierto que aprendí muchísimas cosas haciendo el libro. Investigando o contrastando algunas cosas fui descubriendo otras que a su vez me llevaban a otras. Eso también me hacía pensar que el libro iba a funcionar. Si a mi, que llevaba toda mi vida vinculada a Dragon Ball había cosas que aún me sorprendían, estaba seguro que a los lectores también.

10.- ¿Qué reacción de los lectores te confirmó que el enfoque del libro era el adecuado?

El hecho de ver que el libro gustaba a todo el mundo. Cuando recibes felicitaciones tanto de jóvenes que no tienen un contexto tan grande como el nuestro como de fans auténticos de la serie, te das cuenta de que el objetivo estaba cumplido. Que se haya sacado nueva edición porque todos los ejemplares de la primera se agotasen es una señal de que el libro ha gustado.

Investigación, método y criterio

11.- ¿Cómo decides cuándo una información es lo suficientemente sólida como para incluirla en un libro?

Lo comentaba anteriormente, el criterio no ha sido solo que la información fuese “sólida” sino atractiva. De hecho hay algunos capítulos que son lo contrario a una información sólida. Me explico, lo que cuento es, a lo mejor, un bulo que se extendió y su origen. Mi criterio era sobre todo que la historia fuese interesante.

12.- ¿Qué peso das a las fuentes japonesas frente a las occidentales cuando entran en conflicto?

En un ensayo de investigación de este tipo las fuentes son clave y por ello he intentado citarlas en todos los casos posibles. Es evidente que poder contrastar con la fuente original le da mucha fuerza al relato. Decir que Akira Toriyama lo confirmó en una entrevista o que cierto dato se publicó en un libro oficial hace que lo que estás contando no dé lugar a dudas y haga que tu libro sea mucho más sólido. Pero no siempre es sencillo acceder a las fuentes originales. También hay casos en los que esas curiosidades realmente no tienen una fuente oficial que las contraste ni tampoco hay una verdad absoluta, como el origen de la espada de Trunks, por ejemplo. Por ello, yo siempre he optado en caso de conflicto por citar las dos y que el lector no se sienta engañado y pueda valorar de dónde viene la información e inclinarse por lo que él prefiera.

13.- ¿Has cambiado tu forma de investigar Dragon Ball después de publicar tus libros? ¿En qué sentido?

No. Investigar solo tiene una finalidad que no puede cambiarse: encontrar la verdad.

14.- ¿Qué error común ves repetirse cuando se divulga Dragon Ball sin un criterio riguroso?

El mayor error es que se da pábulo y credibilidad a cosas que no son reales. Es verdad que a nivel editorial creo que no se cae en ello y los libros que tenemos en España con temática de Dragon Ball están escritos por gente que realmente ‘se lo ha currado’ mucho. Otra cosa es lo que te puedas encontrar por Internet y en las redes sociales donde te encuentras cada cosa… Es importante saber distinguir lo que pueda ser información, lo que sea entretenimiento, lo que pueda ser un meme y lo que realmente es mentira.

Las películas y ¡Luz, fuego… y acción!

15.-¿Qué película de Dragon Ball te parece más honesta con el espíritu de la serie, aunque no sea la más popular?

Es difícil responder a esa pregunta, más que nada porque creo que todas las películas, al menos en su origen y finalidad, son honestas con la esencia de Dragon Ball. Sobre todo porque se hacían para agradar a los fans. Además, ¿cómo no va a ser honesto con Dragon Ball algo que supervisaba y diseñaba el propio Akira Toriyama?

16.- ¿Qué virtud narrativa crees que solo existe en el Dragon Ball cinematográfico y no en la serie regular?

Es evidente que la narración de las películas es muy diferente al de la serie de animación. Piensa que en 40 minutos tenemos una historia con introducción, nudo y desenlace. En ese mismo tiempo conocemos a personajes nuevos y sus historias. Todo ello hace que estas películas tengan un ritmo mucho mayor. ¿Cuántos capítulos estuvieron luchando contra Piccolo Daimaoh? ¿Y contra Célula o Freezer? En cambio a Broly, Turles o Janemba le conocemos en un rato y acaban derrotados ‘poco’ después. Es por ello que estas historias, a mi modo de ver, son mucho más fáciles de consumir.

17.- ¿Qué personaje exclusivo del cine representa mejor una idea que Toriyama nunca llegó a explorar del todo?

Pienso que todos los personajes de una forma u otra están vinculados con las ideas principales que conducen las tramas de Dragon Ball impulsadas por Toriyama. Sobre todo porque aparte de tener su visto bueno, muchos de ellos son reflejos de otros que hemos visto en el manga o el anime. Es el caso, por ejemplo, de Turles, que tiene un paralelismo claro con Raditz. Otro paralelismo es el comportamiento que tiene Bojack que llega a tocar ese sentimiento de Gohan. Sin embargo, si hay que hablar de un personaje exclusivo del cine que consiguió llegar a Toriyama es Broly. Es cierto que esa idea de un saiyan legendario no se había explorado de esa forma, pero le pareció tan atractiva que llegó a crear a su propio Broly, rediseñarlo, dotarlo de una humanidad que no tenía y canonizarlo. Toriyama cambió al Broly que solo sabía arrancarse la ropa y lucir músculos por otro con sentimientos capaz de amigarse con Goku.

18.- ¿Qué crees que descubre un lector sobre Dragon Ball al analizar sus películas con perspectiva histórica?

Conocer el contexto en el que se hace cualquier obra audiovisual es clave para poder analizarla con exactitud. Y ese es el objetivo de “¡Luz, fuego… y acción!”. Quizá eso hace que este libro no sea tan comercial, sino que sea un poquito más para fans que buscan otras cosas. Conocer el origen de los personajes, quiénes fueron los responsables de la historia, qué pasaba en el manga y el anime en el momento en el que se estrenaron las películas… Creo que saber todo ello te ayuda a poder valorar un poquito mejor estas historias que muchas veces se han minusvalorado.

Lectores, coleccionismo y legado

19.- ¿Crees que conocer mejor la historia editorial y creativa de Dragon Ball cambia la relación emocional que uno tiene con la obra?

No lo sé, pero me inclinaría a decirte que no. La relación emocional al final va con nuestros recuerdos. Conocer la historia te puede ayudar a disfrutar aún más, pero no lo que Dragon Ball significa para ti. Al final, yo siempre he pensado que si nos gusta tanto es porque nos recuerda a momentos en los que hemos sido felices.

20.- ¿Qué te han enseñado tus lectores sobre Dragon Ball que tú no habías considerado antes?

Que Dragon Ball no entiende de tiempos. Ver comprar el libro a gente de todas las edades me ha hecho darme cuenta de que lo importante no es cuándo te inicias en el universo Dragon Ball sino como lo disfrutas.

21.- ¿Qué papel crees que juegan hoy los libros en un universo dominado por el contenido rápido y audiovisual?

Los libros son eternos. Lo que se publica en un libro queda ahí para siempre. Quizá sería una respuesta fácil decirte que lo que se publica en un libro puede ofrecer un contenido más reposado, profundo y de mayor calidad, pero no lo creo ni lo pienso. Ese contenido rápido y audiovisual al que te refieres puede tener tanto o más calidad que lo que se publica en un libro. Lo que cambia es la manera de consumir y los libros también tienen que adaptarse a las nuevas maneras de contar. Creo que “¡Aparece Dragón!” encaja bien en estas nuevas narrativas.

22.- ¿Qué responsabilidad sientes al escribir sobre una obra tan importante para tanta gente?

Mucha, esa es la verdad. Dragon Ball es una obra importantísima y por respeto a ella y todos sus millones de fans no puedo permitirme escribir algo que no sea verídico o inexacto. Yo entiendo y acepto que lo que publique pueda gustar más o menos y generar opiniones a favor y en contra, pero nunca podría aceptar que difunda algo que no sea real ni esté totalmente contrastado.

Mirada al futuro

23.- ¿Qué parte del universo Dragon Ball crees que aún está poco explorada desde el ensayo y la divulgación?

Hay muchísimas. El universo Dragon Ball es tan grande y tiene tantas aristas y puntos de vista que dentro de mi cabeza hay un montón de ideas para hacer nuevos libros. Ojalá pudiese ser pronto.

24 ¿Qué tipo de lector crees que conecta mejor con tus libros, aunque no sea necesariamente fan de Dragon Ball?

Si soy sincero, en mi fuero interno siempre he pensado que los libros iban a gustar a la gente más similar a mi, es decir, personas entre los 35 y 45 años que crecimos con las aventuras de Goku y compañía. Sin embargo, la realidad es otra totalmente distinta. Te sorprendería la cantidad de niños que los han comprado y han disfrutado con ellos. De verdad que eso no me lo esperaba para nada, pero me hace muy feliz ver como esta pasión se transmite entre generaciones.

25 ¿Qué te gustaría que alguien recordase de tus libros dentro de diez o quince años?

Que fueron los primeros de muchos más que están por llegar… ¿Se lo pedimos a Shenron?

Agradecimiento institucional

Desde ASESCODB queremos expresar nuestro agradecimiento más sincero a Javier Iglesias por el cariño, la cercanía y el cuidado con el que nos ha concedido esta entrevista. Ha sido un auténtico placer compartir esta conversación y comprobar, una vez más, la seriedad y el respeto con los que aborda Dragon Ball, no solo como afición, sino como fenómeno cultural y legado generacional.

“Esta entrevista nos hace especial ilusión: porque confirma que detrás de esas páginas hay un trabajo honesto, riguroso y profundamente apasionado.”

Queremos, además, recomendar de forma clara y directa sus libros, ¡Aparece Dragón! y ¡Luz, fuego… y acción!, dos obras que ya nos habían conquistado mucho antes de tener la oportunidad de conocerle personalmente. Precisamente por eso, esta entrevista nos hace especial ilusión: porque confirma que detrás de esas páginas hay un trabajo honesto, riguroso y profundamente apasionado.

A partir de ahora seguiremos muy atentos a sus próximos proyectos y publicaciones, con ganas de descubrir qué nuevas ideas y enfoques decide explorar, y con la ilusión —sin prisas y sin presiones— de poder leerle de nuevo cuando llegue el momento.

Ojalá podamos volver a charlar en el futuro. Desde ASESCODB, Javier, cuenta con nuestro apoyo para lo que necesites y con una comunidad que valora y respeta el trabajo bien hecho. Gracias de corazón.

Asociación Española de Coleccionistas de Dragon Ball (ASESCODB)

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