Piccolo Jr., como uno de mis personajes favoritos de Dragon Ball junto con Vegeta, me parece un personaje fabuloso.
Su evolución desde su primera aparición hasta el final de la saga Z me parece increíble.
Especialmente, en lo que a la estatua se refiere, ese es el momento exacto en el que redime toda su maldad salvando al hijo de su eterno enemigo (hasta entonces) de la muerte. Esa escena me impactó y me conmovió en su día e incluso a día de hoy todavía me pone los bellos de punta.

